Uno de los argumentos más usados por los críticos de la globalización es que en las últimas décadas la pobreza mundial ha aumentado, al tiempo que los pobres se han hecho más pobres y los ricos más ricos. Estos críticos, los cuales incluyen a afamados comentaristas como Noam Chomsky [3], así como a una gran variedad de periodistas, políticos y bloggers, promueven una agenda anti-globalizadora e intervencionista, cuando no abiertamente proteccionista. Como soporte a sus tesis, estos críticos se refieren a estadísticas publicadas por agencias multilaterales como el Banco Mundial y el PNUD, las cuales muestran un incremento en el número de personas que viven en la pobreza así como un incremento en la desigualdad de ingresos a nivel global [1].

 Sin embargo, varios académicos han refutado los números de estas agencias. En particular el profesor de la Universidad de Columbia Xavier Sala-i-Martin ha refutado la metodología del Banco Mundial y del PNUD. El profesor reporta haber encontrado “muchos errores” en la metodología usada por dichas agencias [3], entre ellos:

  • Usan países y no personas como puntos de datos con el mismo peso. Por lo tanto Grenada pesa tanto como China, a pesar de que China tiene mucha más población que Grenada. Esto implicaría que según la data del Banco Mundial y de las Naciones Unidas, un Grenadino vale lo mismo que muchos Chinos. En palabras de Sala-i-Martin “Treating countries like China and Grenada as two data points with equal weight does not seem reasonable because there are about 12,000 Chinese citizens for each person living in Grenada,” [3]
  • No consideran adecuadamente diferencias en el costo de vida entre países, pues usan como base de conversión la tasa de cambio y no PPP para comparar países. En palabras de Sala-i-Martin: “Some agencies didn’t adjust for the fact that Ethiopia is cheaper than the U.S.” [3]
  • Aún más sorprendente que los errores anteriores resulta saber que algunas agencias ocultaron datos. En palabras de Sala-i-Martin: “Some of them were hiding numbers that we know exist.” [3] Por ejemplo, el reporte de una de las agencias incluyó datos  de solo 19 de los 29 países industrializados de la OECD.
  • Adicionalmente, la metodología del Banco Mundial incluye saltos inexplicables en el estándar de pobreza, de 1 dólar por día a 2 dólares por día, a 4 dólares por día [5]. Claramente, si se está midiendo la evolución de la pobreza contra un estándar, no es lógico que el estándar varíe inexplicablemente en el tiempo

 A fin de proveer una base de información que no esté contaminada por los errores encontrados en los datos de las agencias, el profesor Sala-i-Martin realizó un trabajo de estimación de la evolución de la pobreza y la desigualdad que incluyó datos de 138 países. Sus conclusiones [4] indican, al contrario de las del Banco Mundial y de las Naciones Unidas, que la pobreza mundial ha disminuido, tanto en términos relativos (% de personas en situación de pobreza) como absolutos (número de personas en situación de pobreza). Estos resultados son robustos (se sostienen para cuatro estándares diferentes de pobreza). Similarmente, la distribución de ingreso se ha hecho menos desigual a nivel mundial. Esto es debido en buena medida a que los países pobres más populosos (India, China, Indonesia, México, Brasil, así como lo países del este de Asia) se han acercado a los países ricos durante el período de la globalización. Específicamente [6]:

  • Global poverty and income inequality declined significantly from 1970 to 1998
    • In 1970, roughly 40 percent of the global population subsisted under the $2 poverty line, while about one-sixth lived under the $1 extreme poverty line.
    • The picture was much the same in 1980, but things changed dramatically in the 1990s when China, India and Indonesia began growing rapidly.
    • By 1998, less than 20 percent of the world population was beneath the $2 dollar level, while, less than 7 percent was below the $1 level.
  • Even in absolute terms, from 1976 to 1998, the number of people living under $1 per day declined by 235 million between 1976 and 1998, while the number of people living on less than $2 per day declined by 450 million:
    • The number of people living in extreme poverty declined dramatically, from 430 million people in 1970 to 52 million in 1998.
    • Though inequality remained more or less constant, or possibly increased, during the 1970s, it declined substantially in the 1980s and 1990.
    • As a result, the shape of the income distribution has changed, from a bimodal distribution with a peak of poor people and a peak of rich in 1970, to a smoother distribution in 1998, suggesting the emergence of a “world middle class.”
  • Despite these improvements, some 350 million people still lived on less that $1 per day in 1998, while nearly one billion subsisted on under $2 per day.
  • Regionalmente, el desempeño en relación a la pobreza (medida como el porcentaje de la población que vive bajo 1.5 dólares/día ha sido el siguiente:
    • El este de Asia, la región más populosa del mundo (1,700 millones de personas), tuvo también el mejor desempeño en términos de reducción de la pobreza. La pobreza disminuyó de un 33% en 1970 a un 2.4% en el año 2000. Esto significa que la pobreza en esta región se redujo en un factor de 12. El este asiático es, de hecho, el gran motor del mundo en términos de reducción de la pobreza.
    • El sur de Asia (1,500 millones de personas) tuvo un desempeño similar al del este de Asia: La pobreza disminuyó de un 30% en 1970 a un 2.5% en el año 2000
    • El gran éxito de Asia contrasta con el gran fracaso del África sub-sahariana (608 millones de habitantes): De una tasa de pobreza del 35% en 1970, se ha pasado a una tasa de pobreza del 50% en el año 2000
    • Latinoamérica (aproximadamente 500 millones de personas) ha tenido un desempeño regular: La pobreza se redujo del 10.3% al 4.2% en el período 1970-2000. Sin embargo, estas ganancias se produjeron principalmente en la década de los 70, con lo cual la pobreza ha estado esencialmente estancada en las últimas dos décadas.

 El trabajo de Sala-i-Martin generó una controversia que a su vez resultó en el descrédito de las estadísticas de pobreza y desigualdad del Banco Mundial y de las Naciones Unidas entre muchos economistas (Ver, por ejemplo, [2]). Uno de los más vocales entre los críticos del Banco Mundial ha sido Surjit Bhalla, economista de Oxus Research y del Deutsche Bank, quien de manera independiente analizó las estadísticas de evolución de la pobreza del Banco Mundial en relación a India, y encontró en ellas problemas severos a nivel metodológico, omisiones de datos inexplicables y variaciones inesperadas en el estándar de pobreza [8, 9]. Bhalla concluye que el Banco Mundial no ha sido imparcial en su evaluación de la evolución de la pobreza en la India, sino que sus resultados han sido influidos por la nueva agenda política de este organismo multilateral.

 Los estimados de reducción de pobreza y desigualdad de Bhalla son aún más positivos que los de Sala-i-Martin [7] “World poverty fell from 44 percent of the global population in 1980 to 13 percent in 2000, its fastest decline in history. Global income inequality has dropped over this period and is at its lowest level since at least 1910. Poor countries have grown about twice as fast as rich countries (3.1 percent annually versus 1.6 percent) during the era of globalization in 1980-2000, reversing the pattern of the prior two decades. The poor in poor countries have grown even faster; each 10 percent increase in incomes of the nonpoor has been associated with an 18 percent increase in incomes of the poor. There has been strong convergence in world incomes over the entire postwar period and the developing countries’ share of the world’s middle class has risen from 20 percent in 1960 to 70 percent in 2000.” [7]. Bhalla indica que la pobreza se ha reducido no solo en China e India sino en una gran cantidad de países, incluyendo México, Brasil, Indonesia, Egipto, Pakistán y Vietnam [9] (pags 141 y 142)

 Si académicos como Bhalla, Barro y Sala-i-Martin tienen razón, los críticos de la globalización han estado utilizando un argumento espurio.

 

Asía contra África: Políticas diferentes implican resultados desiguales

 A pesar de que los hallazgos de Sala-i-Martin a nivel global son esperanzadores, los mismos deben entenderse adecuadamente. Al evaluar el desempeño a nivel regional, comienzan a aparecer grandes diferencias de desempeño de los países en términos de combate a la pobreza y a la desigualdad. En particular, si bien el desempeño de los países del Asia ha sido estelar en este sentido, África representa una historia completamente diferente. Por ejemplo, mientras que el este de Asia redujo su pobreza 12 veces entre 1970 y el 2000 (del 33% al 2.4%) , la pobreza del África sub-sahariana efectivamente aumentó en el mismo período, de 35% al 50%.

 Cómo se puede explicar este desempeño desigual?

 El economista John Mukum Mbaku [11] considera que buena parte del fracaso post-colonial de los países africanos se debe que a raíz de su independencia adoptaron modelos económicos y políticos disfuncionales. En relación al aspecto económico, los países africanos adoptaron sistemas económicos estatistas que impusieron fuertes restricciones al sector privado y así impidieron el crecimiento económico y por lo tanto hicieron imposible la reducción de la pobreza. No deja de ser irónico que la adopción de sistemas estatistas se haya hecho precisamente con la intención de facilitar un desarrollo económico acelerado, de reducir la pobreza y de redistribuir el ingreso. En palabras del Profesor Mbaku:

“Several African leaders of the time (e.g., Julius Nyerere of Tanzania, Kwame Nkrumah of Ghana, Sékou Touré of Guinea, and Ahmadou Ahidjo of Cameroon) argued that the rapid generation of the wealth that was needed to engage in an aggressive war against poverty and deal with other societal problems-such as illiteracy, infant mortality, pervasive unemployment (especially among the youth), malnutrition, and food insecurity-required a more activist role for the state (Krueger 1992). As part of its activist role, the state was also expected to use its regulatory powers to redistribute income and wealth in an effort to eliminate existing inequalities and inequities in the distribution of resources. The accompanying politicization of resource allocation was to have a significantly negative impact on economic growth and poverty alleviation, as well as political development, in the African countries.

As the evidence from more than 50 years of statism has shown, this approach to development has failed to meet the expectations of Africans. What it has done is to enhance the ability of politicians and civil servants to turn governance structures into instruments of plunder to enrich themselves at the expense of society. More important was the fact that, throughout most of the continent, statism enhanced the ability of urban-based groups to plunder the rural agricultural sectors, further destroying any prospects for development in these already overexploited and impoverished regions of the country.”

 La edición de 2008 del Reporte de Libertad Económica del Mundo [10], tiende a dar soporte a las conclusiones del Profesor Mbaku. Dicho reporte contiene un estudio que correlaciona el nivel de pobreza en el 2004 y la libertad económica en el período 1980-2000. A este fin, se seleccionaron todos los países para los cuales existían tanto datos de pobreza para el 2004 (tanto en la línea de $1 por día como en la de $2 por día, medidos por el Banco Mundial), como índices de libertad económica para el período 1980-2000. Este conjunto consta de 62 países. El estudio arrojó una fuerte correlación negativa entre libertad económica y pobreza. Específicamente:

  • Las tasas de pobreza de $1/día y $2/día son menores en los países con mayor libertad económica, como lo indica la siguiente tabla:

 

Países con libertad económica promedio:

Tasas promedio de pobreza

(ponderadas por población)

Menor a 5

(27 países)

Entre 5 y 6

(26 países)

Entre 6 y 7

(9 países)

Ingreso inferior a $1/dia

29.7

13.9

7.7

Ingreso inferior a $2/dia

51.5

46.2

38.9

  • Adicionalmente, un análisis de regresión arrojó con 99% de confianza, que un incremento de un punto en el índice de libertad económica representa una disminución de 13% en la tasa de pobreza de $1/día y 17% de reducción en la tasa de pobreza de $2/día
  • A mayor libertad económica, mejoran otros indicadores no monetarios de la calidad de vida, tal como se indica en la siguiente tabla:

Indicadores [países]

Mostly Unfree

(Avg. 1980-2000 EFW Rating < 5)

Lower Middle

(Avg. 1980-2000

EFW Rating 5-6)

 

Upper Middle

(Avg. 1980-2000

EFW Rating 6-7)

 

Mostly Free

(Avg. 1980-2000

EFW Rating > 7)

 

% de la población con acceso a aguas tratadas [90]

72.6

86.0

90.3

99.9

Expectativa de vida al nacer (en años) [112]

58.0

67.4

71.8

78.6

Tasa de supervivencia infantil por cada 1000 nacimientos [108]

931.1

961.1

979.7

994.9

Tasa de supervivencia de 5 años por cada 1000 nacimientos [96]

884.1

936.3

977.3

993.4

Médicos por cada

1000 personas [63]

1.2

1.1

2.3

2.5

% de la población con nutrición adecuada [102]

72.1

86.2

90.5

97.5

1- Índice de pobreza de las Naciones Unidas  [68]

63.9

75.5

80.8

93.7

  • No sólo las tasas persistentemente mayores de libertad económica están asociadas a niveles menores de pobreza, sino que incrementos en la libertad económica resultan en mejoras significativas en estas variables. Así, incrementos en el índice de libertad económica en el período 1980-1995 están correlacionados con mejoras en los índices de pobreza.

 Entre todas las regiones incluidas en el reporte de Libertad Económica del Mundo, el África subsahariana es la que tiene peores índices de libertad económica. Dada la relación entre pobreza y libertad económica indicada más arriba, no es sorprendente el mal desempeño africano en términos de pobreza. El reporte concluye para luchar efectivamente contra la pobreza, África debe eliminar barreras comerciales y racionalizar su marco regulatorio, mejorar su sistema legal, y favorecer la creación de mercados creando infraestructura de alto valor agregado, tal como una red continental de carreteras y autopistas.

 Los países africanos no sólo adoptaron un modelo económico estatista que resultó disfuncional, sino que adicionalmente, muchos de estos países adoptaron sistemas políticos centralizados de partido único que ahogaron la participación política, dificultaron el control ciudadano del estado y así facilitaron la corrupción a gran escala e impidieron la eficacia gubernamental. En palabras de Mbaku:

 “The next important issue that the African countries had to deal with at independence was the choice of a political system. Arguing that effective management of ethnic diversity required unitary political systems with strong central governments, many of the new leaders opted for the one-party political system. They convinced their countrymen that the rapid economic growth that each new country required could only be successfully undertaken within the framework of a single-party political system. At independence or shortly thereafter, then, many African countries adopted single-party political systems with strong central governments, with the former expected to represent “all streams of opinions and societal groups” (Decalo 1992: 10). 

Like statism, the one-party political system failed to enhance the ability of Africa’s post-independence governments to manage ethnic diversity effectively and deal with poverty and other critical societal problems. Instead, it stunted political development and enhanced the ability of state custodians to engage in opportunism and enrich themselves through extra-legal means. The results were increased levels of poverty, destructive ethnic mobilization, and the inability of these economies to create the wealth that they needed to meet their needs and deal effectively with societal problems.”

Socialismo de banco suizo

 El resultado de esta combinación letal entre estatismo económico y sistemas políticos centralizados de partido único ha sido el atraso y la pobreza para las grandes mayorías, y la riqueza mal habida para los políticos y burócratas. Este es el sistema que los africanos irónicamente llaman “socialismo de banco suizo”, el cual se estableció en la mayoría de los países subsaharianos. Un artículo del website de la Fundación África Libre dice lo siguiente al respecto:

 “The “socialism” instituted in Africa was a peculiar type (“Swiss bank” socialism) that allowed the head of state and phalanx of kleptocrats to rape and plunder their national treasuries for deposit in foreign banks. Julius Nyerere was perhaps the only true practicing socialist, but his Chama Chamapinduzi (CCM) party was hopelessly riddled with corruption. Even Kwame Nkrumah of Ghana, generally regarded as the “father of African socialism,” was reputed to have stashed millions away in Swiss and other foreign banks, according to the Azu Crabbe Commission of Enquiry set by the Government of Ghana in 1967 to probe Nkrumah’s assets.

Only a few African countries, such as Cameroon, Ivory Coast, Malawi, Kenya, Senegal and Togoland, spurned the “socialist path” and opted to stay with the “Western system.” But this system too, like the indigenous African system, was not well understood either. Adopted in these countries were bastardized “Western models” that were characterized by heavy state intervention in the economy, a preponderance of state enterprises, one-party rule, declaration of life-presidents, personal dictatorships — all of which were un-Western. In fact, beyond the diplomatic posturing and ideological rhetoric, there was little real difference between the “socialist” and “capitalist” (or pro-West and pro-East) African regimes.”[12]

 

 Referencias

 [1] Sara Burke. “Stats on Poverty, or the Poverty of Stats”. Gloves Off Political Economy

http://www.glovesoff.org/ringside_reports/poverty_040603.html

 

[2] Robert Barro. The UN is Dead Wrong on Poverty and Inequality. Business Week. Mayo 2002

http://www.columbia.edu/%7exs23/papers/worldistribution/barrocomment.htm

 

[3] Virginia Postrel. The Rich Get Rich and Poor Get Poorer. Or Do They? The New York Times. August 15, 2002

http://www.columbia.edu/%7exs23/papers/worldistribution/NYT%20Article.htm

 

[4] Xavier Sala-i-Martin. “The World Distribution of Income: Falling Poverty and…Convergence. Period.” Octubre 9, 2005

http://www.columbia.edu/~xs23/papers/pdfs/World_Income_Distribution_QJE.pdf

 

http://www.mitpressjournals.org/doi/pdf/10.1162/qjec.2006.121.2.351?cookieSet=1

 

[5] “Indian Poverty through Sala-i-Martin’s glasses”

http://www.goodnewsindia.com/Pages/content/economy/salaIMartin.html

 

[6] NCPA Daily Policy Digest. Octubre 23, 2002

http://www.ncpa.org/sub/dpd/?Article_ID=6035&page=article

 

[7] “World Poverty has declined sharply under globalization”. Peterson Institute for International Economics. September 26, 2002

http://www.iie.com/publications/newsreleases/newsrelease.cfm?id=83

 

[8] Surjit S. Bhalla. World Bank – We have a Poverty Problem. Economic Times, Jan 18, 2000

http://www.oxusresearch.com/downloads/cp180100.pdf

 

[9] Surjit S. Bhalla. “Imagine There´s No Country. Poverty, Inequality and Growth in the Era of Globalization”. 2002

http://books.google.com.mx/books?id=nJJ6SP9zejwC&pg=PA142&lpg=PA142&dq=bhalla+world+poverty&source=bl&ots=QZOnv16_sH&sig=pj2V7ia9KuDAQY3VicjoQAa8Sek&hl=es&ei=s8emSazzJo2yMeyx7M0C&sa=X&oi=book_result&resnum=2&ct=result

 

[10] Economic Freedom of the World Report: 2008. Chapter 2: Economic Freedom and World Poverty

http://www.cato.org/pubs/efw/efw2008/efw2008-2.pdf

 

[11] John Mukum Mbaku. Entrenching Economic Freedom in Africa. Cato Journal, Fall 2003

http://www.freetheworld.com/papers/Mbaku.pdf

 

[12] Failure of African Leadership on the Continent – “Swiss bank socialism”

http://www.freeafrica.org/articles/failedleadership/corruptionswissbankscocialism.html

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